martes, 14 de julio de 2009

PARA VOS...


PARA VOS…

Muchos años han pasado desde que el hombre se encontró con los números, ¡que exactitud, elegancia y poder!, ahí han estado desde entonces, en la cima innata del conocimiento. He disfrutado mucho tiempo de la completitud numérica y de la fortaleza algorítmica

¡Ah!, la perfección de mis manos veo salir cuando resuelvo y advierto brotar de la punta de mi lápiz los más sorprendentes resultados. Sin embargo me encuentro con que en las matemáticas no hay amor, ni en el odio, ni en la intimidación; no se puede amar conociendo el valor de una incógnita o tabulando una variable y mucho menos sentir la más vil repugnancia por alguien.

Es verdad, tal vez sumar sea unir dos números y hacer que estén juntos y tal vez se amen, restar puede ser la tristeza representada con la ausencia y dividir significa alejar o separar abruptamente, y también podríamos decir que multiplicar es permitir que los números procreen, y así podría desgastar mi lápiz buscando analogías, pero no, no hay tal perfección donde no hay amor.

De eso me di cuenta cuando me percibí tu existir, muchas veces miraba tus bondades desde lejos, te conocí y me enamore, justo ahí comprendí la condición maravillosa de la que se pierden los números, ellos se privan del placer de equivocarse y buscar luego enmendar los errores con un beso o con un te amo enérgico.

Creo que no hay palabras para recoger toda la ternura, la paciencia, la alegría que me hace sentir tu presencia. De repente de mi lápiz ya no salen esas extensas cadenas de elocuencia algorítmica, pero en cambio de mi alma y corazón sale la magia más satisfactoria que podría haber, ¡brota el amor!, las ganas inmensas de hacerte feliz , de estrellar mis labios contra los tuyos hasta que los besos nos duelan, pero no nos importe.

Todo esto debe recibir un nombre, debe existir algo que defina esto que revienta por ti en mi pecho, solo puedo decir que eso es imperfección, sí, porque cuando el amor no se planea te atropella de tal manera que es el gozo más grande que puede darte la vida, porque trae consigo tu “anima gemela”

Es así que si por algún azar pudiera precisar las circunstancias y el tiempo,
no dudaría acercarme de nuevo a ti para atarte a mí con un enorme beso

PRIMERA PARTE

A propósito del dolor
(La angustia y un poco de sal)

1



No hables más,
no quiero recordar palabras que me causan tanto dolor.


No hables de nuevo,
-no lo entenderías-,
no lo entiendo,
no es posible comprenderlas si no las escuchas.


Julián Ortiz Muñetón

2

Hoy al despertar
revise el lado derecho de mi cama,
-en busca de tu existencia-,
mi mano dio un giro sobre la ausencia
y retorno a la fría sabana,
donde mi más preciado sueño
reposa todas las noches.


Julián Ortiz Muñetón

3

Extraña forma de amar la que poseemos los hombres,
pero... ¿Cómo más hacerlo si la mujer a la que amo posee la más hermosa extrañeza?,
es un enigma que obsesiona.


Sé que no hay un sólo tipo de amor,
ni mucho menos una forma de amar,
lo sé, -tú me lo has enseñado-.


Busco amarte de una forma más clara y precisa,
-y creo que ese es el problema-,
eres como aquel sueño de infancia que no se
puede olvidar aunque se esté a punto de saludar la muerte;
aún si la parca me sonriera y me pidiera seguirla tendría que
arrastrarme con dicho sueño

Julián Ortiz Muñetón



4


Mi deber no es deber,
mejor diría que es una obligación;
cuantas veces siendo niño llore inconsolable porque había roto un juguete
o extraviado una moneda,
dolía esa perdida, si que dolía.

Mi deber es dejar que ella parta
¿donde? No lo se,
tal vez sea mejor que no lo sepa.

Si la he perdido,
bien recibo mi desventura,
porque no es más que consecuencia de mis actos.

Y al igual que esperaba,
cuando era niño,
que mi padre llegara a casa
y con su cajón de herramientas reparara mi juguete,
espero hoy rogando que en su cajón tenga algo que me repare el corazón


Julián Ortiz Muñetón

5

¡Papá, papá vi un ángel!,
dice mi hijo mientras sueño con él,
salgo corriendo de mi habitación tomando la mano de aquel pequeño
y le pido que me lleve ante aquel hermoso ser,
si, ahí estaba el ángel
y aquella noche me di cuenta que Dios
debe estar muy cerca de mí
porque siempre tuve a mi lado un amor celestial


Julián Ortiz Muñetón

6

Si fuera reducido a polvo,
si fuera arrebatado mi corazón,
si mi alma se alejara de la tuya,
si el deseo se consumiera y las ganas agonizaran al terminar el alba,
si las aves ya no cantaran al sol,
si las flores fueran sólo blancas ó negras,
si la sonrisa de los niños fuera exiliada
y mi amor fuera convertido en un blanca nebulosa y llevado a una lejana galaxia,
a la larga no importaría
porque me volvería a enamorar de ti y te amaría más y ¡más aún!
Julián Ortiz Muñetón

7


No hay momento en el que no sienta
el sabor de la miel.
miel de tus labios, miel de mis labios.

¡Ah!, la dulzura de tu aliento en mi boca,
la fluidez de almíbar en un juego
de peces rosas sumergidos en un océano
de viejos sabores.
De nuevo a dulzura de aquella dorada miel.

Aún hoy pienso en tus besos
como si hubieras partido de mi lado solo hace unos segundos.


Julián Ortiz Muñetón

8

Me gustaría hacerte pública,
me gustaría hacerme aún más público que tú,
en ocasiones enloquezco de ganas de gritar este amor al prodigioso,
al menos afortunado, al brillante, al cuerdo,
enseñar mi lógica amorosa al no cuerdo, publicar en los diarios,
-en la primera pagina-, que te amo,
también lo haría en los programas televisivos,
- justo en la sección de farándula-,
me gustaría gritar al viento este amor y que su fluidez llegue al ciego,
al mudo, al manco, al ejecutivo y al gobernador.

Me gustaría poner un aviso en los supermercados,
-al lado de los productos que traen el 50 porciento de descuento-,
en las botellas de licor, en los cigarros, en los enlatados,
me gustaría que un te amo fuera tu premio en una lata de atún,
me gustaría que mi sentir estuviera en los avisos del mendigo y en la esperanza del desplazado.
Me gustaría proyectar mi amor en los aviones,
-justo antes de despegar-,
me gustaría que un te amo fuera la bandera de los viejos barcos piratas, me gustaría cambiar el estruendoso sonido de un buque por un suave y largo te amo,
me gustaría bajar al Hades y subir al Olimpo llevándote orgulloso como una bandera mientras produzco un fuerte y tiritante te amo con mi voz.

Me gustaría que supieras que te amo,
me gustaría que supieras que soy feliz porque me amas.

que me gustaría

Julián Ortiz Muñetón

9

Después de cerrar la ventana observo de nuevo el piso bañado en sangre,
parece un caudal rojo sin destino.

Los cuervos observan por los cristales de la ventana aun cerrada,
-aves anestesiadas por el olor a muerte-,
¡mi muerte!
Maldita sea tu sangre por filtrarse entre mis venas y lo sea aun más tu plasma por no rechazarla.

¡Que importa que no pudiera guardarte, que importa que mi muerte no pueda guardarte!

Me devoro tu recuerdo en un emparedado de jamón y lo acompaño con una copa de vino tinto que tiene un cercano sabor a sangre
Julián Ortiz Muñetón

10


¿Quién soy ahora?, ¿quien?
No soy ostra, aunque reluzcan mis perlas.


No soy un caudal cristalino;
tampoco soy apetito, afrodisíaco o atracción.

He dejado de ser deseo, ya no soy ganas;
no soy el fruto maduro ni la alegría inmediata.

Si yo pudiera ser dorada miel en vez de sal
a tu rosa paladar,
si yo pudiera ser tu completitud,
si yo pudiera ser lo que era;
tal vez si yo pudiera ser



Julián Ortiz Muñetón

11

Miro mis manos, las observo llorar,
una a una mis huellas digitales se confunden,
ya no son mías. ¡Mueren!

Recuerdo un sin fin de luceros oscuros sostenidos de la nada
o de un fino hilo de leche.
¡Blanca claridad!

Miro mis manos y me inunda la transparencia
de tus manos de roca,
lugar inhóspito.

Miro mis manos porque en ellas llevo un par de luceros oscuros,
-ojala sostenidos de dos finos hilos de leche-
Julián Ortiz Muñetón

12

Abatido, hambriento ser huérfano
sin un mórbido color de esperanza,
sin una exhalación de luz en el cerebro;
con un agujero en el ser,
¡naufragio, naufrago!,
solo una vieja tabla en el mar


Julián Ortiz Muñetón

13


Temblando y tambaleando
abro mi bolsa y arranco fuera dos quimeras .
tomo un puñado de tesoros y a mi bolsa llevo mi mano vacía

¡prodigio!, prodigio.

Tomo una ilusión y la llevo a mi bolsa , acumulo una
tras otra hasta tener un espejismo portátil


Julián Ortiz Muñetón

14

Al despertar se encontró solo.
Aún su cuerpo estaba impregnado de un sin número de huellas,
-manos ajenas-,
su anhelada promesa no regresó
y al llegar la oscuridad
aquel pobre ser de amor murió


Julián Ortiz Muñetón

SEGUNDA PARTE

Acerca del tiempo
(La ausencia y mi esperar eterno; de nuevo la angustia pero con un poco mas de sal)

15

No pretendo convertirme
en un eternizador de recuerdos,
ni deshojar tu cerebro buscando pretextos para empezar algo nuevo que tal vez solo se pueda añejar

…y fue entonces cuando a mis palabras le brotaron un par de brillantes alas para luego posarse en mis manos y así ser mariposas escritas
julián Ortiz Muñetón

16


¡Ahí estabas!, tuve que esperarte demasiado
y soportar tu ausencia
sin embargo llegaste, ¡de una forma incierta!
de un aspecto inmejorable
al fin eres tú,
eres la felicidad vestida de mujer
¡eres mi felicidad!


Julián Ortiz Muñetón

17

Alimenta mi lujuria,
déjame saciar mis pasiones en esos lugares inhóspitos,
-donde la carne es la única opción-.
Admite mi visita a la completitud de tus senos
y al estremecer de tu cuerpo cuando son acariciados por mi gusto,
permíteme perderme en la perfección que resguardan tus piernas,
¡ese lugar cálido que glorifica el éxtasis!,
en el que tantas veces me he perdido.

Otórgame la libertad de la leche derramada en tus hombros
y que resbala por tu espalda,
-cada vez mas abajo e hirviente-,
próxima a la grandeza y tentación de tus caderas.

Solo déjame morder tu piel y excitarme con su sabor,
aprender la tibieza de tus labios
mientras nuestras lenguas juegan a ser peces
en un rió rojo de sabores
¡Déjame saltar de placer en placer
mientras me pierdo en tus lugares no explorados¡

solo dame la oportunidad de luchar con tu cuerpo,
solo permíteme mostrarte la benevolencia del deseo
Julián Ortiz Muñetón

18


En mañanas como esta donde el sol acaricia los objetos con tanta generosidad,

no tengo pensamiento mas grato,
que conjugue con esto, que tu.

Es como contemplar un amanecer provocado por dos soles,
uno inmenso y lejano,
otro un poco más grande pero con tu rostro.

Y no tengo mas remedio que alimentar mi amor especulando tu compañía
mientras recibo este calor tan especial



Julián Ortiz Muñetón

19

¡Cual grande puede llegar a ser un amor!
no es suficiente mi cuerpo para contenerlo,
ni mis palabras para definirlo,
es por eso que he decidido amarte con el alma
y hablarte con mis besos
para confirmar este sentimiento que embarga mi ser


Julián Ortiz Muñetón

20

Cualquier cosa daría para obtenerlo,
lo haría sin reticencias, sin necesidad de pretexto alguno
porque ya poseo el mejor de los motivos para querer despertar
todos los días de mi vida a tu lado.
No necesito más que tú presencia y
querer para completar mi existencia.
contigo poseo el poder divino de vencer el mundo, soy la vieja Roma que tú, mi dulce reina, gobiernas a tu voluntad;
no precisas ningún tipo de aprobación,
-ni mucho menos un ejercito-,
para conquistar mi cuerpo una y otra vez,
sólo hazlo, no repares en cifras, tómame entre
tus brazos y envuélveme con tu amor,
yo no escatimare en corresponderte el amor inmenso que me profesas.
Julián Ortiz Muñetón

21

Dime como no acusar de complot a tu cuerpo y olor,
si son ellos los culpables de que mi ser te extrañe
mientras el sol aun esta en lo alto
y que te anhele cuando solo la luna ilumina la oscura noche,
esa noche que es aun mas oscura cuando no estas aferrada a mi cuerpo.

Como no culpar tus labios de promover la adicción sana a los besos envueltos en pasión con dulce sabor a chocolate.

Solo piensa en la utopía de no condenar tus ojos, si son ellos los que dejan ver que tú sin pensarlo dos veces me condenarías
a pasar una vida atado a ti
Julián Ortiz Muñetón

22

Estoy seguro que ya antes, ¡mucho tiempo atrás!,
nuestro amor ya había sido manifestado,
de alguna manera mi alma te ha encontrado de nuevo y tu esencia no me ha olvidado.

La multitud no es dificultad,
sigo tu olor y al encontrarte te ato a mi cuerpo, -ardiente aún por el tuyo-.

Por fin mi ser se siente completo
y la felicidad es un estado natural que no necesita esfuerzo alguno para mantenerse.

Sin embargo no puedo obviar
el temor que me invade al imaginar tu partida,
una ausencia que podría acabar con mí existir.
Eres un motivo que exalta mi dignidad
y enaltece mi orgullo,
tu perfección es algo imposible de excusar y
de no disfrutar.

Te agradezco, -amada mía-,
por los días que ahora compartimos
y por los que ambos deseamos compartir


Julián Ortiz Muñetón

23

Hoy he comprendido,
-a costa de lastimarte-,
que nuestro amor ocupa un lugar por encima de mi soberbia,
que la prudencia, la delicadeza, la ternura y el respeto
nunca deben ausentarse de mis palabras;
y además que una mujer como tú
siempre estará a mi lado para acompañarme,
corregirme en el error
y amarme sin remedio alguno.


Julián Ortiz Muñetón

24

La noche fue hecha para nosotros,
para proteger nuestros inocentes sueños y para ocultar
nuestras oscuras pasiones.
Mira al cielo y toma la luna entre tus labios,
¡hazlo sin problemas¡
porque ella es un beso que el
universo le da a nuestro amor.
Julián Ortiz Muñetón

25


Me gusta confundirme con los ojos cerrados,
perder todo tipo de orientación que pueda darme tu cuerpo y deleitarme con la calidez de tus húmedos lugares;
y mi deseo es llevarte al éxtasis solo con un beso,
morder la roja manzana, madura y dulce
¡Tu fruto prohibido¡,
mi lengua se convierta en serpiente
buscando despertar el pecado
en tus indescifrables deseos
Luego, -al cabo de algún tiempo no lejano-,
nos damos cuenta que nuestras pasiones coinciden en tus sabanas.


Julián Ortiz Muñetón

26


No hubo mejor manera
de ligar tu recuerdo a mí,
que impregnando el dulce sabor de tu piel
sobre todo mi cuerpo;
y yo no tengo más remedio
que esperar con ansias
nuestro próximo
encuentro.


Julián Ortiz Muñetón

27

Al parecer el cielo se aglutina con nuestro amor,
Debido a que el sol sólo brilla cuando
podemos amarnos, tranquilos, en la plenitud
de nuestros ocultos lugares
Julián Ortiz Muñetón

28


Toma cada una de las estrellas que desees
para adornar nuestro amor,
usa el planeta que quieras, hazlo,
porque desde que concertamos
nuestros sentimientos en un solo amar
el universo es nuestra constelación



Julián Ortiz Muñetón

TERCERA PARTE

En cuanto a lo que respecta al miedo
(El temor y la insatisfacción; la ausencia se torna en desespero y el esperar en un dolor de cabeza, otra vez la angustia pero no solo con un poco de sal sino que trae consigo un par de escarabajos que trepan por mi esófago)
julián Ortiz Muñetón

29

Que es la felicidad sino es cerrar los ojos
aferrado a tu cuerpo,
sentir tu corazón latir al ritmo del mío,
sentir que los cuerpos pueden llegar a estorbarnos
y abrir de nuevo los ojos al siguiente día para seguir amándonos
Julián Ortiz Muñetón

30


Y no es fácil dejar de pensar en la redondez de tus senos,
poseedores de la talla precisa,
de la forma exacta para mi gusto,
-pareciera que Dios hubiera pensado en mi al fabricarte-,
es estremecedor dibujar tu cintura con mis manos
y juguetear en las prominentes curvas de tus caderas,
- en ocasiones creo que moriré en ellas-,
hasta llegar a la generosidad de tus
piernas que son guardines incansables
del néctar de tu pubis,
de ese infierno deseado por cualquier mortal
en el cual mi genitalidad anhela perderse una y otra vez
mientras el éxtasis se apodera de nuestros
cuerpos y
tu humedad refresca nuestros movimientos.

Tus labios rojos y descaradamente atractivos son la llave a la lujuria,
el camino mas corto a la excitación
donde ambiciosamente tu lengua espera mi tibia saliva
para alojar nuestros besos y mas íntimos y oscuros deseos,
dame un poco mas de tu ser, de esos lugares inexplorados
¡solo eso y nada mas!


Julián Ortiz Muñetón

cuento de amor

Posiblemente sea un cuento de hadas…

Cada mañana mi vida es iluminada por un ángel de alas plateadas, enormes; me saluda con un tierno beso en mis labios y sonriendo, a veces quitándose de su cuerpo algunos residuos de Morfeo mientras se estira, me dice buenos días mi amor ¿cómo dormiste? y yo no puedo ocultarle la alegría regocijante que se alberga en mi ser desde que ella esta a mi lado. ¿Qué?, ¿qué hago? pues se lo demuestro con un conjunto de armoniosas caricias, que para mi fortuna la mayoría de veces terminan en una estrepitosa demostración de deseo y amor,
¡es como disfrutar de un buen plato de ambrosía!
Aun siento que el alma se me parte en dos
cuando ella debe partir o cuando yo debo hacerlo,
pareciera que el tiempo se buscara la forma de dilatarse y alargar la espera para tenerla cerca de nuevo, pero cuando esto ocurre, ¡euforia desatada!,

nuestros labios se funden en el mas carnal de los besos, casi como si Caronte esperara a uno de los dos o como si por el contrario hubiera traído de vuelta a alguno; justo ahí en medio de nuestra privacidad deseada no hay excusas para amarnos con todo y cada una de las partes de nuestros cuerpos, las manos parecen no bastar para recorrer la piel de ese amante casi eterno, los labios no son suficientes para beber el dulce néctar, ese sabor indescriptible del otro, - hay días en los cuales sabes a risas, a locura, a tarde soleada junto al mar, a un helado de arequipe con chispas de chocolate-.

También puedo contar que no cabe entre
nosotros alguna ideología, doctrina o filosofía
diferente al amor, ella me lo demuestra cada vez que toca mi rostro mientras un finísimo hilo de oro que sale de su boca dice “te amo” escrito con letras de colores que se
introducen lentamente en mi esencia, porque
también puedo afirmar sin temor alguno que
nuestras esencias se aman, ¡si! eso es, nuestras esencias se buscan, porque no hay nada más agradable en la vida que compartirla con tu “anima gemela” como diría mi profesora de italiano. Eso eres tú, una chispa de luz, preciosa y grandiosa, salpicada en un diminuto universo, en mi universo que perdió la oscuridad con tu llegada.

Por otro lado, yo también significo grandes cosas para ella, soy por ejemplo, una fuente inagotable de amor, un pozo sin fondo del cual puede beber cuando apetezca, soy un marinero que una noche soltó su ancla al decirle, en medio del temor,
“te amo”,
no seré un ángel como ella pero también tengo un buen par de alas para volar hasta su presencia, provistas por este sentimiento inmenso que me provocas.

Posiblemente solo sea un cuanto de hadas… pero ¿cuantas buenas historias eternizadas no comienzan así?


Julián Ortiz Muñetón

31

Algunas mentiras han atravesado nuestros encuentros,
unos cuantos disgustos, enfados, rabia desmedida,
confusiones sin intención
también han aparecido;
pero hoy te digo que todo eso es minúsculo para ambos,
es algo sin riesgo alguno para aligerar lo que sentimos,
es nada comparado con el tamaño de nuestro amor


Julián Ortiz Muñetón

32

Estaba esperándote en mi velero,
dejando que el agua decidiera mi rumbo;
pero apareciste,
¡fue necesario esperarte mucho tiempo!,
pero fue el justo para apreciarte como debo hacerlo,
así que solté mi ancla
para aprender a hacer algo diferente a navegar solo


Julián Ortiz Muñetón

33



Quien mas que yo no estaría feliz al hacer tus sueños realidad,
cumplir con todas tus expectativas y anhelos;
sabes que quisiera ser la roja sangre corriendo por tus venas,
-tibia y enérgica-;
quisiera ser el aire que invade tus pulmones cada segundo,
-puro y fresco-;
ser esa agua necesaria para vivir,
-la esencia de tu alma-;
esa monada particular que identifica tu glorioso existir,
la victoria mas grande que puedo contemplar.


-a veces, cuando estas sobre mi cuerpo,
me siento Carlos magno con el mundo en sus manos-
Eres mi ninfa primaveral,
un dulce sabor de frutos silvestres,
¡rojos y dulces!,
la naturaleza no repara estar a tus pies
y adornar tu caminar con la mejor combinación de colores;
tus huellas son el pretexto perfecto
para que el mar quiera tocar la arena.

No te alejes de tus sueños estando a mi lado,
estoy dispuesto a compartirlos y vivirlos,
no permitas que las ansias locas de encontrarnos se agoten,
¡inyéctame euforia!,
dame la seguridad que necesito,
parte pero prométeme
que regresaras con los deseos que alguna vez tuviste,
con el ímpetu que rezagó el temor y el prejuicio,
vuelve a mi porque siempre te estoy esperando
Julián Ortiz Muñetón

34


Sangre, roja y espesa, es lo que corre por mis venas;
mi piel llena de conexiones nerviosas percibe sentimientos en tu tacto;
mis ojos son sensibles a la luz que desprende tu ser;
mi olfato te encuentra en medio de un jardín,
-sabores y olores-, colores y más sabores;
la delicia de tu saliva vertiéndose en mi boca,
deleite para fieras hambrientas,
lujuriosas, sedientas de ti…


…recuerdos, imágenes en mi cerebro casi muerto,
conectado a una esperanza incierta…
nosotros, los de entonces, tal vez, no existiremos de esta manera,
somos cometas al viento, entre corrientes
irreductibles, bárbaros vientos que interrumpieron el rumbo de un amor,
tormentas de sentimientos,
¡maldigo estos tiempos donde hay sequía de amor y yo traigo paraguas!


Julián Ortiz Muñetón

35


Dile a todos los santos que esto podría tardar más de una noche,
-es lo mas probable-; En ocasiones pienso que necesito la ayuda del diablo para
conseguir lo que necesito.

Estoy en una nueva insurrección, pues todo es una farsa,
y aunque nos sentamos alrededor cansados de reír
aun pensamos el daño hecho.


Estoy mirando al cielo buscando salvarme,
ando en busca de alguna manifestación de vida,
busca algo que me ayudarme a arder como una estrella.

Contemplo los obstáculos
y estoy cansado de las falasias.
Deseo regresar a casa,
y deseo hacerlo volando, y pensando pierdo la paciencia;

-tal vez pueda esperar una noche, ¡solo una!-
aunque las daría todas, sin reticencias, si tu me das una posibilidad.

Viviremos felices, siempre atrapados.
Apenas ahora creo que mi vida pueda funcionar,
dile a tus santos que todo esta bien…


Julián Ortiz Muñetón

36



Los caminos solo son oscuros cuando no se tiene el valor de encender la antorcha para mirar en la profundidad de lo desconocido,
para deleitarnos con el contraer y dilatar de nuestras pupilas,
eres un enigma de principio a fin,
indescifrable aun en la eternidad,

no conozco proceder en ti que no posea una justificación calculada.

Hay días en los que el amor parece romperse como un cristal el cual es imposible reparar,
solo reemplazar por uno semejante porque nunca encontraremos uno igual,
eres más que un cristal, eres un diamante sin tallar,
eres aquel ángel plateado que tantas veces he visto doblar en las esquinas de mis sueños,
soy de tu propiedad y no deseo dejar de serlo,
por lo menos no en esta vida.


Se el valor que tienes, reconozco lo que es amar cuando estoy a tu lado,
y defino lo que es extrañar cuando me faltas,
¡por eso es que un día encendí la antorcha!,
lo hice para iluminar el túnel de mi vida y fue en ese camino que tropecé contigo para nunca más separarme de ti.
Es posible que en ocasiones el viento sople con tal furia que la luz se apague,
sin embargo ambos sabemos lo que ante nuestros ojos hay,
lo hemos recorrido tanto en la claridad que en ausencia de esta solo nos basta con recordar y creer en ello,
¡Solo eso, nada más…!


Julián Ortiz Muñetón

37


Podría comenzar describiendo el grandioso amor que profeso por ti,
hablarte por ejemplo del éxtasis que recorre
mis venas al solo recordar tu compañía;
sin embargo hoy el terror me cubre el alma,
es la impotencia que me produce el error como consecuencia de la buena intención.


el agotamiento por gustarte aun más entorpece nuestros sueños;
tengo miedo de cerrar mis ojos
y dormir largo tiempo,
porque los amantes no pueden dormir,
sus parpados pueden ser cerrados
para siempre por el manto del conformismo
y los gusanos devorar sus ojos y con ellos el amor que les quede.


¡Amada mía!
no permitas que el frío de la noche
obligue a nuestros corazones al descanso insensible de no amar,
no lo permitas vida mía
¡porque de lo contrario preferiría morir!
Julián Ortiz Muñetón

38


Justo en la oscuridad de la noche
alguien queda en barullo dormitando completamente solo,
mata el dolor girando su alma en el silencio,

mientras ella finalmente se aleja,

-tan lento que pareciera no hacerlo-,

algún ser se emociona en el jardín de una capilla y atrapa un ramo en su mente,

- sueño solamente, solo en su mente-,

y luego deposita alguna flor en una tumba y lo único que puedo hacer es ser lo que queda de mi,ser es lo que anhelo, ¡simplemente ser!

Hay quienes encuentran la salvación en cualquier lugar,
-y la verdad los envidio-,
y hay quienes solo encuentran dolor.
La angustia me obliga a esconderme de mi,

- en ocasiones de ti-,

en el fondo solo aguardo que todo termine de alguna manera mientras juro ser fiel al amor hasta el final mientras ella huye separando lo unido.

Aun cuando pareciera haber pagado lo suficiente siento que soy burlado y no me bastan los recuerdos de lo bueno o lo malo, ni el rostro de la suerte;

solo me desvelo en la oscuridad de la noche escuchando las voces de mi cabeza,
-las risas me exasperan y el llanto me condena
-

estoy seguro que todo terminará de la mejor manera,puedo perder o ganar,

¡pero esto debe terminar!

Y mientras el sol procura exterminar la noche
solo puedo ser lo que queda de mí,

ser es lo que anhelo, simplemente ser

Julián Ortiz Muñetón



39

Hay quienes alardean del amor patriota,
hay quienes se desbordan de país;
Yo me aniquilo por esos lugares inhóspitos, por los valles y selvas,
por las aldeas y tribus bien pobladas,
por la blancura de tu tierra,
por tus negros luceros y por esa luna eterna que me baña el corazón de pálido polvo.
Yo moriría por ti, -mi amor-,
¡mi patria única!
Por vos mi mundo extra
Julián Ortiz Muñetón

El punto donde aun…


Perpetúa el punto,
El punto entre estar dormido
Y estar despierto, el punto donde aun resuenan los sueños,
ahí,
en ese punto por siempre te amare
Julián Ortiz Muñetón