Mi deber no es deber,
mejor diría que es una obligación;
cuantas veces siendo niño llore inconsolable porque había roto un juguete
o extraviado una moneda,
dolía esa perdida, si que dolía.
mejor diría que es una obligación;
cuantas veces siendo niño llore inconsolable porque había roto un juguete
o extraviado una moneda,
dolía esa perdida, si que dolía.
Mi deber es dejar que ella parta
¿donde? No lo se,
tal vez sea mejor que no lo sepa.
¿donde? No lo se,
tal vez sea mejor que no lo sepa.
Si la he perdido,
bien recibo mi desventura,
porque no es más que consecuencia de mis actos.
bien recibo mi desventura,
porque no es más que consecuencia de mis actos.
Y al igual que esperaba,
cuando era niño,
que mi padre llegara a casa
y con su cajón de herramientas reparara mi juguete,
espero hoy rogando que en su cajón tenga algo que me repare el corazón
cuando era niño,
que mi padre llegara a casa
y con su cajón de herramientas reparara mi juguete,
espero hoy rogando que en su cajón tenga algo que me repare el corazón
Julián Ortiz Muñetón
No hay comentarios:
Publicar un comentario